miércoles, 2 de mayo de 2012

MAMÁ, CASTÍGAME...BIENVENIDA AL S.XXI




El castigo forma parte de la educación desde hace mucho tiempo. En la televisión, por ejemplo, está tan normalizado que es habitual ver a los protagonistas de las series de televisión juveniles quedarse sin poder salir durante semanas por hacer tal o cual acción.
La gran mayoría de los adultos de hoy en día los hemos sufrido, a menudo por cosas que habíamos hecho sin querer, a menudo por cosas que ni siquiera habíamos hecho y a menudo por conductas que sí podrían considerarse inadecuadas.
Las razones de los castigos son tan dispares que muchas veces se viven como injustos y, si nos detenemos un poco a pensar en ello, podemos afirmar que los castigos son poco educativos y que pueden provocar consecuencias negativas.
Pero, respecto al ejemplo anterior, quizás mejor pensarse dos veces antes de castigar a nuestros hijos en sus habitaciones cargadas de tecnología tan divertida!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario